Retirada de mobiliario y enseres por reforma, renovación, cierre o cambio de uso. Inventario por zonas, accesos revisados y trabajo coordinado con el establecimiento.
Un hotel que afronta una reforma, un cierre o un cambio de uso tiene un problema práctico antes que presupuestario: por dónde se saca todo lo que hay dentro sin parar la actividad ni molestar a los huéspedes. En VAZIATOR planteamos el vaciado de hoteles en Tarragona desde el inventario y la coordinación, no desde el camión.
Trabajamos con el responsable del establecimiento para fijar qué se retira, qué se conserva y en qué orden. Todo lo que aparece en esta página se concreta en la valoración: no damos por hecho ningún alcance sin confirmarlo antes con el hotel.

Se retira lo que sustituye la reforma para que el instalador pueda entrar a trabajar. Suele hacerse por plantas o por bloques de habitaciones.
Cuando la obra avanza por zonas, el vaciado se planifica en el mismo orden para no bloquear pasillos ni dejar material amontonado.
Un cierre permite trabajar con más margen, pero exige prever accesos, suministros y el destino de todo el mobiliario.
Si el edificio pasa a otro uso, lo que se retira y lo que se conserva cambia por completo. Se decide antes de presupuestar.
Un hotel no se vacía de golpe. Se recorre el establecimiento, se anota qué hay en cada zona y se decide el orden. Este paso evita discusiones sobre lo que falta y permite calcular volumen y medios con algo de criterio.
Camas, colchones, armarios, mesillas, cabeceros, televisiones y textiles. Confirmamos contigo qué se retira y qué se queda antes de mover nada.
Recepción, lobby, bar, sala de desayunos, salas de reuniones y office. El mobiliario suelto se maneja distinto que los elementos anclados.
Almacenes, office y cuartos de lencería. Aquí suele haber material acumulado que no estaba previsto y conviene inventariar.
La retirada de camas, colchones, armarios, textiles y mobiliario de zonas comunes se confirma expresamente con cada establecimiento. No se presupone.
Mesillas, sillas, sillones, mesas, colchones, armarios desmontables, televisiones desenchufadas y textiles. Son piezas que se pueden mover sin intervenir en la instalación.
Equipos conectados y elementos fijos: climatización, instalación eléctrica, fontanería, cocina industrial, lavandería y cualquier elemento anclado al edificio.
Estas partidas requieren un profesional habilitado y no se incluyen por defecto en un vaciado de mobiliario. Tampoco realizamos pequeñas reparaciones, desratización ni tratamientos contra plagas.
Se puede trabajar con el establecimiento en funcionamiento, pero hay que pactar las reglas antes del primer día. Lo habitual es fijar:
Franjas horarias en las que se puede circular y cargar.
Recorridos definidos para no cruzar zonas con huéspedes ni con personal en turno.
Protección de ascensores, pasillos y suelos por donde pasa el material.
Coordinación con recepción y con el responsable de mantenimiento.
No garantizamos trabajo nocturno, ausencia de molestias ni continuidad total de la actividad. Son condiciones que se estudian caso por caso y, si no se pueden cumplir, se dice antes de firmar el presupuesto.
En un hotel, el cuello de botella casi nunca es el volumen: es el recorrido. Antes de presupuestar revisamos el muelle de carga, la altura de paso, la capacidad del montacargas y el horario permitido para cargar y descargar en la vía pública.
Si hay que reservar espacio de carga o pedir una autorización municipal, se indica en la valoración para que el hotel lo gestione con margen.
El vaciado de hoteles en Tarragona es solo eso: retirada de muebles, enseres y desechos, y su gestión en el punto limpio o contenedor que corresponda. La limpieza no va dentro de esa retirada. Al terminar, el espacio queda despejado y barrido, sin más.
Limpieza y desinfección sí las ofrecemos, siempre como partida valorada aparte. El importe depende de la superficie total que haya que limpiar, del nivel de suciedad y de la profundidad que se pida: desde suelos y paredes hasta todo tipo de superficies de habitaciones, pasillos y zonas comunes.
Puedes contratar solo el vaciado o sumar la limpieza al mismo trabajo. Se valora cada parte por separado y se puede entregar un presupuesto conjunto y una sola factura, con dos líneas claras: una de retirada y gestión de mobiliario y enseres, y otra de limpieza y desinfección. Así ves qué estás pagando en cada concepto.
Número de habitaciones y de zonas afectadas.
Tipo de mobiliario: suelto, anclado o con instalación asociada.
Plantas, ascensores y distancia hasta el muelle de carga.
Necesidad de trabajar por fases o en horarios concretos.
Separación de lo que el hotel conserva y retira.
Superficie a limpiar y nivel de suciedad, si se añade limpieza y desinfección.
Con el inventario por zonas y fotos o un vídeo del establecimiento se puede dar una cifra con sentido, y el presupuesto es gratuito. Si hace falta verlo en persona, la visita tiene coste por desplazamiento y tiempo de valoración. Sin esos datos, cualquier número sería una invención.
Cada tipo de inmueble se valora de forma distinta. Si tu caso se parece más a alguno de estos, esa ficha explica el alcance con detalle.
Cierre de actividad o fin de arrendamiento: contenido, volumen y accesos revisados antes de presupuestar.
Ver servicioHerencia, venta o reforma: varias plantas, anexos y caminos de acceso que condicionan el trabajo.
Ver servicioRecupera espacio retirando solo lo acordado, con el recorrido del edificio revisado.
Ver servicioTambién puedes consultar el conjunto de servicios de vaciado o las zonas donde trabajamos.
Mobiliario suelto de habitaciones y zonas comunes, colchones, textiles, televisiones desenchufadas y estanterías desmontables, siempre que se confirme zona por zona. Equipos conectados, instalaciones y elementos anclados al edificio se estudian aparte con el profesional correspondiente.
Cuéntanos cuántas habitaciones y zonas entran en el vaciado y en qué fechas. Te decimos qué información falta para valorarlo.