Retirada de muebles y enseres en casas de varias plantas, con anexos y accesos que hay que revisar antes de presupuestar. Tú decides qué se conserva.
Una masía no se vacía como un piso. Hay varias plantas, dependencias anexas, años de objetos acumulados y, muchas veces, un camino hasta la puerta que condiciona todo el trabajo. En VAZIATOR planteamos el vaciado de masías en Tarragona desde el recorrido del inmueble y desde lo que la familia decide conservar.
Cada finca es distinta: una masía rehabilitada en el Alt Camp no se parece a una casa de piedra con almacén y pajar en el Baix Ebre. Por eso no damos un alcance estándar. Revisamos tu caso, te decimos qué información falta y presupuestamos sobre lo que realmente hay.

Casi siempre hay un motivo detrás, y ese motivo cambia la forma de trabajar. No es lo mismo liberar la casa para una obra que ordenar una herencia con calma.
La casa familiar queda vacía y hay que decidir qué se guarda antes de poder hablar de venta o de reparto. Es el momento de separar, no de tirar.
Una masía con contenido dentro no se enseña bien. Liberar las estancias principales facilita las visitas y las fotos del inmueble.
Si el albañil tiene que entrar, el espacio debe estar libre. El vaciado se planifica en el mismo orden en que avanza la obra.
Una masía que pasa a vivienda habitual, a alojamiento o a espacio de trabajo necesita otro contenido. Lo que se retira se decide antes de presupuestar.
El primer paso es recorrer la casa entera, incluido lo que no se ve desde el patio. Un desván lleno o un almacén cerrado pueden cambiar por completo el volumen del trabajo.
Mobiliario de dormitorios, comedor, cocina y baños. Es lo primero que se recorre porque marca el volumen de referencia del trabajo.
Suelen acumular material antiguo durante décadas. Se revisan con luz y con cuidado: hay que ver qué hay antes de decidir cómo se baja.
Espacios anexos con herramientas, bidones, maderas o maquinaria pequeña. Solo entran en el vaciado si se confirman en la valoración.
Dependencias separadas de la casa principal. Se valoran aparte porque cambian el recorrido de carga y el tiempo de trabajo.
Almacenes, garajes, desvanes y anexos solo forman parte del servicio si se confirman en la valoración. No se presuponen incluidos.
Esta es la conversación más importante del trabajo. Antes de mover nada se acuerda qué se queda y dónde se deja. Nada se retira sin autorización de quien decide.
Lo habitual es dejar apartado lo que se conserva en una estancia concreta y trabajar el resto. Si la familia no puede estar presente, se acuerda quién autoriza y cómo se comunica cada fase.
En una masía, el trabajo empieza mucho antes de la puerta. Hay que saber si se llega con un camión o solo con una furgoneta, si el camino está en buen estado, si hay que abrir una cancela, si el patio permite girar y a qué distancia puede quedarse el vehículo.
También importan las escaleras interiores: un mueble grande que no gira en el rellano obliga a desmontarlo o a sacarlo por otro lado. Todo eso se mira en la visita y se traslada al presupuesto, sin sorpresas el día del trabajo.
Cuando la distancia de carga es larga, el trabajo se organiza de otra manera: se agrupa el material junto a la salida, se baja por tandas y se separa lo que va a cada destino. Así se evita subir y bajar la misma pieza dos veces.
En masías grandes suele funcionar mejor trabajar por fases: primero planta principal, luego planta superior, después anexos. Se acuerda el orden contigo para que la casa no quede bloqueada y para que puedas revisar lo que se conserva entre una fase y la siguiente.
Los medios de carga se concretan según el inmueble. No damos por hecho que dispongamos de plataformas, grúas o equipos especiales: si un trabajo los necesita, se estudia antes y se indica en la valoración.
Nos cuentas qué tipo de masía es, para qué la necesitas y qué te preocupa. Sin visita previa ya se puede orientar bastante.
Con fotos o un vídeo el presupuesto es gratuito. Si hace falta verlo, se visita: estancias, anexos, accesos y estado general. La visita tiene coste por desplazamiento y tiempo de valoración. De ahí sale el volumen real y los medios necesarios.
Se detalla qué se retira, qué se conserva y qué queda fuera. La limpieza, si la quieres, va como partida aparte.
Se trabaja por estancias o por fases según lo acordado. El material retirado se separa y se lleva al punto limpio o contenedor correspondiente.
El presupuesto es sin compromiso y gratuito si nos envías fotos o un vídeo de la casa. La visita al inmueble tiene coste por desplazamiento y tiempo de valoración. Eso no significa que el servicio sea gratuito: puedes pedir la valoración y decidir después, sin obligación de contratar.
El vaciado es la retirada de muebles, enseres y desechos y su gestión en el punto limpio o contenedor que corresponda. Al terminar, el espacio queda despejado y barrido, sin más. La limpieza no va incluida en esa retirada.
La limpieza y la desinfección sí las ofrecemos, siempre como partida valorada por separado. Depende de la superficie total a limpiar, del nivel de suciedad y de la profundidad que pidas, que en una masía puede ir desde suelos y paredes hasta todo tipo de superficies.
Puedes contratar solo el vaciado o sumar la limpieza al mismo trabajo: se entrega un presupuesto conjunto y una sola factura, con dos líneas claras, una de retirada y otra de limpieza y desinfección.
Volumen y número de estancias afectadas.
Tipo de contenido: muebles, enseres, electrodomésticos o acumulación.
Plantas, escaleras y espacio de maniobra dentro de la casa.
Distancia desde la puerta hasta donde puede parar el vehículo.
Caminos rurales, pendientes o accesos estrechos.
Separación previa de lo que se conserva.
Limpieza posterior, si se contrata.
Preferimos decirlo antes de empezar. Estas partidas no forman parte de un vaciado de masía y, si aparecen, se consultan con el profesional correspondiente:
Si en la casa hay materiales de los que no conoces el estado, no los manipules: dinos dónde están y se valora con la información disponible antes de tocar nada.
Nuestro foco es Tarragona y su provincia. Las masías suelen estar fuera del núcleo urbano, en zonas del Camp de Tarragona, el Alt Camp, el Baix Camp, la Conca de Barberà o el Priorat. Al consultar tu caso indicamos si el desplazamiento y el acceso son viables antes de concretar nada.
Cada tipo de inmueble se valora de forma distinta. Si tu caso se parece más a alguno de estos, esa ficha explica el alcance con detalle.
Recupera espacio retirando solo lo acordado, con el recorrido del edificio revisado.
Ver servicioViviendas con acumulación: separación de lo que se conserva, retirada y limpieza y desinfección incluidas.
Ver servicioReforma, renovación o cierre: inventario por zonas y coordinación con el establecimiento.
Ver servicioTambién puedes consultar el conjunto de servicios de vaciado o las zonas donde trabajamos.
Con una conversación previa y, si hace falta, una visita. Se recorren las estancias, se mira qué hay en anexos y desvanes y se comprueba el acceso hasta la puerta. Con eso se calcula el volumen y se detalla el presupuesto por escrito.
Cuéntanos cuántas plantas y dependencias tiene, si hay camino hasta la puerta y qué queréis conservar. Te decimos qué falta para valorarlo.